El pasado día 28 de febrero Valencia celebró el Día del Árbol. Una jornada especial en la Playa de la Garrofera, donde decenas de familias, niños, voluntarios y vecinos unieron fuerzas para proteger uno de los tesoros más frágiles y valiosos de nuestro litoral: las dunas.
Bajo un sol amable y rodeados de brisa marina, se plantaron 6.400 plantas dunares autóctonas, de las 6.500 previstas. No fue solo una acción ambiental, sino una verdadera fiesta de conciencia ecológica. Padres, madres y niños compartieron palas, risas y conversaciones mientras aprendían el valor de estos ecosistemas, muchas veces olvidados, pero vitales para la protección costera.
¿Por qué las dunas importan?
Las plantas dunares, como las que ahora crecen en Garrofera, son auténticas aliadas contra el cambio climático. Sus raíces profundas fijan la arena, estabilizan el terreno, previenen la erosión y ayudan a mitigar los efectos de los temporales. Además, crean un hábitat natural valioso para muchas especies locales, reforzando la biodiversidad de forma silenciosa pero poderosa.
El evento fue organizado con el respaldo del equipo técnico y contó con la presencia del concejal delegado de la Devesa, quien destacó la importancia de estas acciones para conectar a la ciudadanía con su entorno natural y dar visibilidad al papel que juega cada persona, grande o pequeña, en la defensa del patrimonio natural.
Familias sembrando futuro
Uno de los grandes aciertos de la jornada fue su enfoque educativo e inclusivo. A través de dinámicas adaptadas a todas las edades, los más pequeños no solo plantaron, sino que entendieron —de forma tangible y lúdica— que la naturaleza necesita cuidado constante. Esta actividad se convirtió así en una herramienta de sensibilización intergeneracional, donde el aprendizaje pasó de las manos a la conciencia.
Ver a un niño colocar su primera planta y cubrirla de arena con orgullo es también plantar una semilla de responsabilidad que crecerá con él. Y eso, quizás, sea el verdadero significado del Día del Árbol.
Porque cuidar las dunas no es solo preservar la arena: es proteger el futuro.
Sigamos sembrando conciencia, juntos.
