El futuro del turismo en la Comunitat Valenciana está estrechamente ligado a la sostenibilidad en sus tres dimensiones: medioambiental, económica y social. Esto se refleja claramente en la estrategia de turismo responsable y sostenible de la región. Según Esther Labaig Gallardo, directora General de Turismo, la actividad turística debe ser económicamente rentable, proteger el medioambiente y mejorar la calidad de vida de todos los involucrados.
La Ley de Turismo, Ocio y Hospitalidad establece claramente el compromiso del Consell con la sostenibilidad, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Esta política se refleja en la planificación turística, que debe ser respetuosa con el entorno y la sociedad receptora.
La implantación de la sostenibilidad en la cadena de valor del sector turístico varía según el tamaño de la empresa y sus posibilidades de inversión. Por ello, es crucial el apoyo de la Administración para definir e implementar acciones de sostenibilidad.
Un ejemplo de esto es el programa piloto de sostenibilidad desarrollado en colaboración con el ICTE, que tiene como objetivo que las empresas turísticas alcancen al menos tres de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Además, se destinan recursos para incentivar el uso de energías renovables y mejorar la eficiencia hídrica, entre otras acciones.
La Estrategia Global de Turismo y Comunidad Valenciana abarca un amplio espectro de iniciativas sostenibles, incluyendo programas de sostenibilidad en destino y el desarrollo de destinos turísticos inteligentes. Se busca integrar la sostenibilidad en todas las facetas del turismo, desde las playas hasta los espacios naturales.

¿Cómo percibe el turista la sostenibilidad?
El turismo sostenible se centra en ofrecer productos diversos y de calidad, como parte del programa Creaturisme, que promueve productos relacionados con la naturaleza, el deporte y la cultura. Los turistas pueden percibir la sostenibilidad a través de los establecimientos de restauración que promueven productos locales y de temporada, así como en la calidad de las playas y la organización de festivales sostenibles.
El principal desafío para la sostenibilidad en el turismo es establecer estructuras de gestión que fomenten la colaboración público-privada. La participación de todos los agentes involucrados es esencial para garantizar el éxito de los proyectos sostenibles y crear estructuras sólidas que promuevan la colaboración en todos los niveles.
