La evolución de la industria turística se manifiesta en la creciente presencia de viajes sostenibles y conscientes del medio ambiente. Estos no solo han llegado para quedarse, sino que están experimentando un crecimiento exponencial. En el tercer trimestre, el empleo turístico en España rozó los tres millones, representando aproximadamente el 14% de la economía nacional.
¿Qué importancia tiene el turismo en España?
En el contexto de otra crisis mundial, el sector turístico emerge como un motor fundamental para la recuperación económica, tanto a nivel nacional como global. En 2022, el turismo contribuyó significativamente, representando el 62% de la recuperación total del PIB español. Proyectando esta tendencia positiva hacia 2023, según un informe de Exceltur, el PIB turístico español se espera que alcance los 178.831 millones de euros, con un crecimiento del 13,6% respecto a los niveles precrisis de 2019. Este dato cobra especial relevancia al considerar que la contribución del turismo al PIB mundial se encuentra actualmente un 5% por debajo del nivel de 2019.
Un estudio de KPMG con CEOE identifica cinco desafíos clave que enfrentará el sector turístico en 2023 y en los años venideros: atracción de talento, digitalización de la experiencia, sostenibilidad, diferenciación de productos y la captación de una demanda más cualificada.
La conciencia creciente sobre la importancia de la sostenibilidad ha convertido al turismo sostenible en una necesidad irrenunciable. Este enfoque debe incorporarse plenamente en estrategias, cultura y valores. En un estudio reciente de iCIMS, el 70% de los consumidores estadounidenses indicaron que era probable que no eligieran una empresa sin prácticas comerciales sostenibles. Las compañías con un propósito definido y un marco ESG tienen hasta un 58% más de retención de clientes en comparación con aquellas que no lo tienen.
¿Es posible combinar lujo y sostenibilidad en la experiencia de viaje?
La respuesta es afirmativa. La concepción actual de lujo se define por la experiencia y las emociones que genera, más que por bienes físicos. La oferta de viajes sostenibles busca oportunidades para descubrir y vivir la cultura, la gastronomía, el arte y las costumbres locales en destinos excepcionales, respetándolos y destacándolos.
Los viajeros de valor buscan experiencias que conecten de manera respetuosa y auténtica con las comunidades locales, generando riqueza de manera más equitativa entre las compañías de turismo y los destinos. La demanda crece por vivencias memorables que impacten positivamente en el planeta y los ecosistemas locales. Destinos excepcionales, desde las Islas Feroe en el Atlántico Norte hasta Costa Rica, Nazaret, y destinos más exclusivos como Nueva Zelanda o la Antártida, son el foco de atención.
La industria turística avanza hacia prácticas más responsables en todos los niveles, cuidando su reputación. Ejemplos incluyen la exploración de combustibles de aviación sostenibles por parte de las aerolíneas, la donación de alimentos no utilizados por los restaurantes, la reducción de productos de un solo uso y la lavandería diaria por parte de los hoteles, el impulso de energías renovables, y la oferta de actividades como huertos ecológicos o plantación de árboles.

En resumen, viajar va más allá de descubrir paisajes y monumentos; implica sumergirse en la cultura local, comprender sus costumbres y, sobre todo, conectar con las personas que hacen que estos lugares sean únicos. Los viajes sostenibles y conscientes del medio ambiente no solo han llegado para quedarse, sino que están experimentando un crecimiento exponencial, transformando la forma en que vivimos y exploramos el mundo.
