Estarán exentos de las disposiciones los vehículos vinculados a actividad económica, y los de personas con movilidad reducida tendrán un permiso para circular
278 cámaras contralarán los accesos y el tráfico interno de la Zona de Bajas Emisiones y un dispositivo informático identificará y discriminará las matrículas de los vehículos
Hoy, a tres años de entrar en vigor la normativa para la ciudadanía de València, sólo un 8% de los vehículos censados en la ciudad se verá afectado en la práctica por la Zona de Bajas Emisiones
El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado la ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), una normativa que se aplicará de forma escalonada para garantizar la adaptación progresiva de los ciudadanos y evitar perjuicios a los vecinos y al tejido económico de la ciudad.
La ordenanza se adapta a la Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética y establece un calendario flexible que permite compatibilizar la mejora de la calidad del aire con la movilidad y la actividad económica.

Aplicación gradual
La implantación de la ZBE se desarrollará en tres fases, de modo que los vecinos no se verán afectados hasta el 1 de enero de 2028.
- 1 de diciembre de 2025: entrará en vigor para los vehículos sin distintivo ambiental procedentes de fuera de la provincia.
- 1 de enero de 2027: se extenderá a los vehículos sin distintivo procedentes de fuera de la ciudad.
- 1 de enero de 2028: afectará a todos los vehículos sin etiqueta ambiental, incluidos los de los residentes, con medidas compensatorias como 48 accesos anuales y un título EMT gratuito.
Equilibrio entre movilidad y salud
La Zona de Bajas Emisiones cubrirá 27,8 km², prácticamente todo el núcleo urbano, delimitado por la Ronda Nord, la avenida de los Naranjos, Serrería y el Bulevar Sur.
El sistema contará con 278 cámaras y 44 paneles informativos, con un software que identificará los vehículos según su matrícula y categoría ambiental.
El Ayuntamiento ha diseñado una implantación progresiva y flexible que prioriza la protección de los vecinos con menos recursos y permite una adaptación ordenada al nuevo modelo de movilidad.
Excepciones y medidas sociales
La ordenanza contempla excepciones específicas para proteger a las familias y a los colectivos que más dependen del vehículo privado:
- Vehículos vinculados a actividades económicas, autónomos o empresas.
- Vehículos de emergencias, servicios esenciales y vehículos históricos.
- Vehículos de personas con movilidad reducida, familias numerosas, familias con menores de tres años y mujeres embarazadas.
Además, todos los vehículos con distintivo A dispondrán de 48 accesos puntuales al año, garantizando la movilidad ante necesidades imprevistas.
Compromiso con una transición realista
La aprobación de la ZBE de Valencia responde al compromiso de aplicar las normativas estatales con criterios de prudencia, equilibrio y proporcionalidad, evitando impactos abruptos sobre la vida de los vecinos.
“El objetivo es compatibilizar la mejora de la calidad del aire con la libertad de movimiento y la protección de la actividad económica. Se trata de una transición ordenada, con sentido común y sin afectar a los valencianos de manera inmediata”, ha destacado el Ayuntamiento.
