A pocos kilómetros de la costa alicantina, Tabarca ofrece historia, mar y autenticidad.
Mejoras en servicios, accesos y actividades buscan convertir la isla en un referente del turismo sostenible.
A tan solo unos minutos en barco de Santa Pola, Alicante o incluso Benidorm, Tabarca sigue siendo un tesoro por descubrir para muchos. Es la única isla habitada de la Comunidad Valenciana, y combina paisajes marinos espectaculares, historia viva y una cocina que es puro Mediterráneo.
Cada verano, miles de visitantes acuden a disfrutar de sus calas y de su historia ligada a piratas y pescadores. Pero la isla aspira a más: consolidarse como un destino para escapadas durante todo el año, con un turismo respetuoso, cultural y auténtico.
Naturaleza, cultura y gastronomía en estado puro
Tabarca fue declarada Reserva Marina en 1986 por la riqueza de sus fondos marinos, un paraíso para el buceo y el snorkel donde conviven bancos de peces, praderas de posidonia y hasta delfines y tortugas. La isla también conserva su muralla del siglo XVIII, construida bajo orden de Carlos III, y un encantador casco histórico de casitas blancas, faro e iglesia.
Gastronómicamente, Tabarca es famosa por el caldero, un guiso marinero único en la provincia de Alicante. El sabor a mar de sus calamares y pescados frescos hacen que cada comida sea una experiencia.

Cómo llegar: una travesía tan especial como el destino
Llegar a Tabarca es parte de la experiencia. Desde Santa Pola, barcos-taxi conectan la isla en solo 10-15 minutos. Desde Alicante, los trayectos son diarios y duran entre 45 minutos y una hora. En temporada alta, también es posible partir desde Benidorm varios días a la semana.
Para los más aventureros, hay opciones de barcos privados y excursiones combinadas desde diferentes puntos de la Costa Blanca. El viaje en barco permite disfrutar del Mediterráneo desde el primer minuto.
Una escapada perfecta al alcance de todos
Tabarca trabaja ya en la mejora de servicios: aseos, zonas de sombra, reapertura de espacios culturales y una mejor organización del transporte. El objetivo es claro: ofrecer una experiencia completa, accesible y sostenible sin perder la esencia del lugar.
A un paso de casa, Tabarca es el destino perfecto para desconectar sin ir lejos. Naturaleza, historia, buena mesa y autenticidad, todo en una isla que está más viva que nunca.
