La 54.ª edición del Concurso Internacional de Allipebre convirtió el Port de Catarroja en una gran cocina al aire libre, con 2.000 raciones para degustar uno de los platos más emblemáticos de l’Albufera.
Gastronomía, tradición y turismo se dieron cita el sábado 26 de septiembre en uno de los encuentros culinarios más representativos de la Comunitat Valenciana.
Valencia, 27 de septiembre de 2026. El aroma de la leña, el ajo, el pimentón y la anguila volvió a conquistar el Port de Catarroja. Alrededor de 4.000 personas participaron el pasado sábado en la 54.ª edición del Concurso Internacional de Allipebre, una celebración que transformó este enclave privilegiado del Parque Natural de l’Albufera en un auténtico escaparate de la gastronomía valenciana.
La jornada, integrada en las Fiestas Mayores de Catarroja, reunió 150 elaboraciones a concurso y ofreció 2.000 raciones para la degustación popular, consolidando el atractivo de una cita que combina cocina tradicional, cultura local y turismo gastronómico.
Manuel Grancha, ganador tras 48 años de tradición
Entre los 150 participantes destacó Manuel Grancha, vecino de Catarroja, que se proclamó vencedor de esta edición tras 48 años vinculado al certamen. Con este reconocimiento suma ya cuatro primeros premios, siete segundos y cinco terceros, una trayectoria que refleja cómo la pasión por la cocina tradicional puede transmitirse y mantenerse viva durante generaciones.
El jurado, integrado por 20 miembros relacionados con la gastronomía y las tradiciones locales, seleccionó diez elaboraciones finalistas antes de decidir el primer premio.
El allipebre: mucho más que una receta valenciana
Nacido de la tradición pesquera de l’Albufera, el allipebre es uno de los grandes tesoros de la cocina popular valenciana. Una receta aparentemente sencilla, elaborada con anguila, patatas, ajo, pimentón y aceite de oliva, cuyo secreto reside en el equilibrio de los ingredientes, el punto de cocción y la experiencia de quien maneja el perol.

Durante el concurso, la Comunitat de Peixcadors de Catarroja fue la encargada de preparar las 2.000 raciones destinadas a la degustación popular, acercando este plato histórico a visitantes y aficionados a la buena mesa.
El certamen, reconocido como Fiesta de Interés Turístico Autonómico, representa además una oportunidad para descubrir el patrimonio cultural, gastronómico y paisajístico de Catarroja.
El Port de Catarroja, una escapada gastronómica junto a l’Albufera
Más allá del concurso, el Port de Catarroja constituye uno de los rincones con mayor encanto del entorno de l’Albufera. Sus embarcaciones tradicionales, los canales que comunican con el lago y los arrozales que dibujan el paisaje ofrecen una experiencia turística donde naturaleza y gastronomía van de la mano.

La celebración de esta 54.ª edición vuelve a poner de manifiesto el potencial del turismo gastronómico como herramienta para dar a conocer los productos de proximidad, conservar las recetas tradicionales y dinamizar los municipios vinculados al Parque Natural.
Porque visitar Catarroja también significa descubrir sus sabores, conocer sus tradiciones pesqueras y disfrutar de un paisaje que forma parte de la historia de Valencia.
