Requena ha sido elegida Ciudad Española del Vino 2026, un reconocimiento que sitúa a la localidad valenciana en el centro del mapa enoturístico nacional y pone en valor más de dos milenios de cultura vitivinícola, patrimonio histórico y compromiso con un desarrollo turístico sostenible.
Declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1966, Requena aúna historia, vino y territorio en un entorno auténtico, donde el paisaje agrícola convive con un casco histórico singular. Durante 2026, la ciudad desplegará un programa de actividades culturales, gastronómicas y formativas que permitirá descubrir su identidad vitivinícola desde una mirada contemporánea, accesible y respetuosa con el entorno.
El nombramiento ha sido otorgado por la Asociación Española de Ciudades del Vino (ACEVIN), integrada en la Red Europea de Ciudades del Vino (RECEVIN), y se ha hecho oficial hoy, martes 9 de diciembre de 2025, durante la última Junta Directiva del año. Requena forma parte, además, de la Ruta del Vino Utiel-Requena, una de las 38 Rutas del Vino de España, referencia en enoturismo de calidad.
La distinción de Ciudad Española del Vino, creada por ACEVIN en 2023, reconoce anualmente a municipios que destacan por su vinculación con el vino y por impulsar iniciativas con impacto social, económico y cultural. Tras Cambados (2024), Requena toma el relevo en 2026, consolidando su posición como destino enoturístico de referencia y reforzando su proyección internacional, en sintonía con el título de Ciudad Europea del Vino, que en 2026 ostenta la región portuguesa del Baixo Alentejo.
Un legado de más de 2.700 años ligado al vino
Requena es considerada la cuna del vino en la Comunitat Valenciana. Los yacimientos arqueológicos de Las Pilillas, declarados Bien de Interés Cultural, evidencian la elaboración de vino hace más de 2.700 años. Una tradición que nunca se ha interrumpido y que hoy sigue viva en celebraciones como la Fiesta de la Vendimia, una de las más antiguas de España, que cada año conecta a la ciudad con el ciclo natural de la vid.
El territorio cuenta con más de 31.500 hectáreas de viñedo, 4.300 viticultores y 116 bodegas, muchas de ellas familiares, que apuestan por la calidad, la innovación y el respeto al entorno. La bobal, uva autóctona y seña de identidad, lidera la producción, acompañada por blancos y rosados de gran personalidad. Destaca también el creciente protagonismo de las mujeres en el sector, reflejo de una viticultura más diversa e inclusiva.
Patrimonio subterráneo y cultura viva
Bajo el casco histórico se esconde uno de los grandes atractivos de la ciudad: las Cuevas de la Villa, utilizadas entre los siglos XII y XVII para conservar y madurar vino. Hoy, este conjunto subterráneo forma parte de una experiencia turística que conecta pasado y presente. A ello se suma el Museo del Vino Palacio del Cid, donde la historia vitivinícola dialoga con el legado medieval de la ciudad.
Enoturismo sostenible y experiencias auténticas
Requena ofrece un enoturismo pausado, ligado al territorio y a sus gentes. Paseos entre viñedos, visitas a bodegas, catas responsables, gastronomía de proximidad y productos locales convierten la experiencia en algo cercano y real. Todo ello con una clara apuesta por la sostenibilidad, el respeto al paisaje y el desarrollo local.
Requena y el cava: burbujas con identidad propia
Desde hace más de 40 años, Requena forma parte de la Denominación de Origen Cava, siendo la segunda zona productora más importante de España fuera de Cataluña. La altitud, los suelos y la marcada amplitud térmica confieren a sus espumosos una personalidad reconocible, que combina frescura, equilibrio y carácter.
Con este reconocimiento, Requena encara 2026 como una oportunidad para mostrar al mundo un modelo de destino enoturístico basado en la historia, la calidad, la sostenibilidad y la autenticidad. Un lugar donde el vino no solo se produce, sino que se vive.
